Editor’s Letter #4


La belleza es peligrosa, nos atrae en sus redes y nos hace latir de amor sólo al contemplarla. No hay poder mayor que el de la belleza bien utilizada. Por eso todos pretenden ser bellos, porque la belleza nos hace sentir amados, deseados, poderosos. Aunque los sentimientos que despierta la belleza van más allá, y pueden ser desde una tristeza inmensa hasta una descarga de adrenalina y oxitocina que nos deje totalmente en estado de shock.

Cuando alguien sufre el síndrome de Stendhal, le pasa eso precisamente, que la percepción de la belleza es mayor que la belleza esperada y la persona acaba sucumbida a un estado de shock, puede ser momentáneo o incluso durar días, todo depende de lo acostumbrados que estén nuestros ojos a la belleza. El síndrome de Stendhal suele atribuirse a ser sufrido al contemplar obras de arte, ciudades monumentales, pero hay quién dice que no existe, que realmente es un estado imaginario, yo voto a favor de la existencia del Síndrome de Stendhal, aunque lo que sabemos que sí existe seguro es la belleza.

Mi segunda novela, la que estoy escribiendo ahora, va sobre la belleza. Y es que la belleza es adictiva, cuanto más belleza se contempla, más belleza se necesita para vivir. Ese momento en el que descubrimos la belleza, todo lo demás nos parece feo, aburrido y poco interesante, y solo lo bello nos consigue atraer y despertar nuestro interés.

El posicionamiento de la belleza en la sociedad es imperativo, la belleza mueve nuestros instintos, nuestra escala de valores y aún no entiendo como Maslow no la pudo incluir en su pirámide de necesidades, porque es la belleza la que nos hace elegir entre una cosa y otra, el poder de atracción hacia esa cosa, decidimos por lo más atractivo por nosotros en un momento determinado, lo que más nos conviene en otros, pero siempre aquello que consideramos más bello para ese momento determinado por los beneficios que nos pueda reportar…belleza.

La belleza puede causar también un dolor punzante, incluso querer alcanzar aquello que percibimos como la belleza máxima ha provocado la muerte en algunos, como al Icaro que se le derretían las alas al querer acariciar la belleza del Sol con sus manos, han habido que han muerto en el intento de ser más bellos, pero también los hay que han conseguido esa belleza, de una forma u otra, y es entonces cuando han creído ser felices.

La belleza nos ayuda a ser felices, cierto, pero la verdadera felicidad se consigue cuando nuestra belleza no está en el exterior, sino en el interior. Esa es la verdadera belleza a obtener, porque no es material, ni se compra con dinero, sin embargo, parece ser que se paga con experiencias, y dicen por ahí que cuanto más experiencias negativas en su vida ha tenido una persona, más belleza interior atesora.

Quizás la belleza, más allá del robo de miradas, sea también una cuestión de vida vivida, de suspiros suspendidos en el aire o incluso, como decía la Aria de Donizetti , de “una furtiva lagrima“.


Beauty is dangerous, draws us into their networks and makes us love beating just to contemplate. No greater than that of the well-used beauty power. So all claim to be beautiful, because beauty makes us feel loved, wanted, powerful. Although the feelings aroused by the beauty beyond, and can range from an immense sadness to a rush of adrenaline and serotonin that leave us totally in shock.

When someone suffers the syndrome of Stendhal, it happens that precisely the perception of beauty is greater than the expected beauty and the person just succumbed to a shock, it may be momentary or even last for days, everything depends on what used to our eyes are to beauty. Stendhal syndrome usually attributed to being suffered to see pieces of art, monumental cities, but some say it does not exist, that it is really is an imaginary state, I vote in favour of the existence of Stendhal Syndrome, although we know that what it is sure there is the beauty.

My second novel I’m writing now is about beauty. And because beauty is addictive, the more beauty is contemplated, more beauty needs to live. That moment in which we discover the beauty, everything else seems ugly, boring and uninteresting, and only beauty gets us attract and arouse our interest.

The positioning of beauty in society is imperative, beauty moves our instincts, our values and still do not understand how Maslow not able to include in their pyramid of needs, because it is the beauty that makes us choose between one thing and another, the power of attraction to that thing, decided on the most attractive for us at any given time, what we most agree on others, but always what we consider more beautiful for that time determined by the benefits that we can report …Beauty.

Beauty can also cause a sharp pain even want to achieve what we perceive as the greatest beauty has killed some, as the Icaro to be melted wings wanting to cherish the beauty of the sun with their hands, have been they have died in the attempt to be more beautiful, but also must have gotten this beauty, one way or another, and that is when they have believed to be happy.

Beauty helps us to be happy, true, but true happiness is achieved when our beauty is not outside, but inside. That’s the real beauty to get, because it is not material, or bought with money, however, it seems to be paid to experiences, and they say that the more negative experiences in his life have had a person, the inner beauty treasures.

Perhaps the beauty, beyond the theft of looks, is also a matter of life lived, of Sighs suspended in the air or even, like Donizetti Aria used to be said “a furtive lagrima” .

Anuncios

Comparte tu opinión sobre este tema

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s