Cristina Redondo photo by Cesc Sales

Identidad

Desde lo auténtico, porque nunca toleré la falsedad.

Nunca me ha gustado proyectar lo que no es. No me gusta cuando oigo decir que hay amor, estabilidad o relación, cuando sé que todo eso ya no existe, cuando ya no es verdad.

No hace falta forzar la realidad cuando todo cae por su propio peso.

Actúo desde la inercia interior, desde el impulso del corazón, desde la reflexión coherente; no desde la imagen exterior ni desde la apariencia social.

No me hace falta demostrar nada a otros. No necesito proyectar en otros.

La calma interior solo es posible cuando el alma está en paz,
y eso solo ocurre cuando hay coherencia entre el sentimiento real y lo que hacemos.

No, no me voy a ir de vacaciones contigo si ya no siento nada por ti.
No, no te voy a decir “vamos a intentar salvar este oleaje” si no me gusta cómo navegas.

Déjate de máscaras ambiguas. Sé valiente y admite lo que el alma reclama.

Reconoce tu propia identidad. Aléjate de quien te roba tu verdad.

Son muchas vidas vividas… ¿En serio ya no recuerdas ninguna de ellas?

Reconoce tu propia identidad.

Aléjate de quien te roba tu verdad.

Huye de quien manipula tu felicidad.

Sé coherente con tu sentimiento más radical.

No más máscaras.

No más ruido.

Solo verdad.

La identidad no se negocia. Simplemente, no se olvida.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *