Now & Then: Walker Evans
Un día de Semana Santa me levanté temprano por la mañana, como en la canción Breatheless de Nick Cave, sin imaginar que iba a encontrar algo que me enamoraría.
Fui hasta el KBR Mapfre de Barcelona y visité la exposición comisariada por David Campany sobre la trayectoria fotográfica de Walker Evans, un fotógrafo cuya mirada ya se ha quedado conmigo.
Lo que más me sedujo fueron sus retratos. No solo muestra rostros, sino que captura vidas.
Granjeros de Alabama, ciudadanos de Chicago, casas abandonadas en mitad de la ciudad, coches detenidos en el tiempo…

Cada imagen es, para mí, una historia que atraviesa los ojos y la piel de las personas. Me enamora cómo logra transmitir tanto en sus fotografías.
También me fascina su mundo de letreros, escaparates y publicidad. Quizás porque vengo de ese universo, reconocí en sus imágenes un lenguaje cómplice que me hablaba directamente.
Y su street photography: bares, gente desayunando, conduciendo, camioneros cargando la rutina diaria…
Walker Evans convierte lo cotidiano en belleza, y yo me perdía en cada escena, como si pudiera inventar un relato propio con cada fotografía suya.
Para él, la fotografía era narrar. Cada imagen es un cuento que te invita a imaginar, mientras él ya lo ha contado con precisión y poesía. Un millón de historias en una sola fotografía. Incluso ese autorretrato final que tanto hace pensar.

Recomiendo esta exposición con todo el entusiasmo del que soy capaz: si quieres que la fotografía te hable y te cuente historias, no puedes dejarla pasar.
Desde hoy, Walker Evans entra en mi lista de fotógrafos favoritos por haberme hecho conectar profundamente con su relato visual.
📍 Now & Then: Walker Evans, comisariado por David Campany para KBR Mapfre Barcelona , también publicado en Substack